


Ahora en serio: este juego, «Thief», es una broma, ¿verdad? Y no lo digo por las texturas tan tristes que tiene; ni por esa distorsión en los laterales de la imagen (que si lo que pretendían era transmitir alguna sensación supongo que estarían pensando en la de pena); ni por esos escenarios que parecen de cartón piedra; ni siquiera por esa geometría tan basta gracias a la cual una pelota puede sacarte un ojo con una esquina.
Tampoco voy a hablar de algunas decisiones en lo que a jugabilidad se refiere y que sólo responden a aquello de vamos-a-hacer-lo-que-todo-el-mundo-hace-a-ver-si-suena-la-flauta —y, aunque soy fan acérrimo de Batman, no puedo más que maldecir tristemente el dichoso “modo detective”—.
¿Y por qué no voy a hablar de nada de esto? Pues porque voy a hablar de lo más importante: su concepto de diversión. Alguien debió pensar que eso de que la gente te haga el vacío es lo más divertido del mundo, así que había que hacerlo bien. ¡Shhhhhhhhhhhhhh! Vamos a poner un buen montón de QTEs simplones, que no queremos que nadie se desmadre aporreando el mando y, no lo quiera Dios, se divierta un mínimo. Vamos a inventarnos un nuevo subgénero: el “on-rails disimulado”: un caminito bien limitadito, que el personaje vaya siempre de puntillas pisando huevos y, de vez en cuando, un toque (suave, sin hacer ruido) de botón para hacer cosas superdivertidas: subir un escalón, bajar un escalón, cortar un cuello.
Pero hay que hablar bien de sus creadores porque no hay duda de que se han esforzado por hacerlo accesible para que los cieguitos y los manquitos puedan divertirse también un ratito. Y con un buen tiempo de carga de vez en cuando, para que puedan descansar. Un 10 en accesibilidad, eso sí.
En una palabra: Robo.
Thief se presenta como un juego de sigilo en primera persona en el cual encarnamos el papel de un famoso ladrón llamado Garrett, con muchas posibilidades de personalización, una ambientación muy conseguida y unos mapeados llenos de recobecos por los que escondernos y acechar a nuestras víctimas.
Eidos Montreal en este caso tienen su target dividido en 2 modelos de jugadores, los neófitos a la franquicia y aquellos a los que el nombre de Garrett les ha acompañado durante horas de vicio interminable y por lo que hemos visto parece ser que tanto propios como extraños quedarán satisfechos con la oferta.
Después de haber jugado Dishonored las comparaciones son inevitables pero parece que este nuevo THIEF (que sale hoy a la venta!) lleva el sigilo un paso más allá entre otras cosas porque nuestro objetivo es robar cosas, no matar gente!!!. En este caso nuestro prota no es un buen luchador, con lo cual no es que nos premien por hacer las cosas usando el sigilo sino más bien que si vamos por las bravas no llegaremos muy lejos lo cual veo más que adecuado en este tipo de juegos.
Tendremos todo tipo de artilugios para ayudarnos en nuestra aventura como ganzúas, flechas de fuego, flechas de agua, cuerdas, y un largo etc… un montón de cosas por desbloquear y un apartado que nos permitirá personalizar MUCHAS opciones del juego como indicadores en pantalla, el HUD o acciones de nuestro protagonista para hacer la aventura mucho más inmersiva y extrema.
En resumen Thief se presenta como una opción estupenda para todos aquellos jugadores que busquen un reto contra la IA en la que el sigilo, la rapidez de pensamiento y los movimientos ajustados nos permitirán vivir una estupenda historia de unas 16 horas de duración y con opciones rejugables gracias a la personalización de juego que ofrece, y como se cree el ladrón que todos son de su condición como a mi me ha gustado a vosotros TAMBIÉN!!!
En una onomatopeya: ¡¡¡Sshhhhhhhhh!!!
